lunes, 24 de febrero de 2014

Corona ESTE, Metropolitana

Tras 24 años de Estrategia y 16 de Plan, 140.000 viviendas planeadas, 630 ocupadas.

14.000+15.000+15.400+22.235+48.000+12.500+12.600=139.735 viviendas.
Cañaveral+Cerros+Ahijones+Berrocales+Valdecarros+Valdebebas+Centralidad Este,

¡”630 de, 140.000 viviendas, tras 16 años de Plan”!

De las ¡”140.000”! viviendas planeadas por el “Crecimiento al límite”, del PG1997, en los 7 Sectores Residenciales, jurisdicción del municipio capital, en la 1ª Corona Metropolitana, exterior a la M-40, y a la M-45, e interiores a la M-50, los 7, con ordenación pormenorizada, -plan parcial-, aprobada, al concluir 2013, 31/diciembre/2013, tras más de 16 años de vigencia del Plan en revisión, tan solo se encuentran otorgadas licencias de 1ª ocupación para ¡”630”! viviendas.
Apenas otro <5%, 6.720, se encontrarían en producción, con posibilidad de ocuparse y entregarse al uso a lo largo de 2014, o en el primer tercio de 2015, tras 18 años de Plan.
Apenas un ¡5%!, de las viviendas planeadas, por el “crecimiento al límite”, habrán resultado producidas, tras ¡17 años! de vigencia del plan, y 21 desde que este fuera avanzado en 1993, sin que quepa, aún prever, un cambio próximo significativo de esta situación.

Al proyecto de extinción, de lo rural no protegible, de la jurisdicción municipal, para consolidar una jurisdicción exclusivamente urbana, en lo no protegible, se le ha concedido, recientemente, -agosto de 2013-, una prórroga de otros 16 a 20 años, 5 mandatos o cuatrienios, hasta 2031 a 2035, que el avance de revisión general en curso se propone consolidar, sin reconsideración de ninguna clase, de sus previsiones, estructura, determinaciones, pormenorizaciones, ritmos o contenidos, sin atención a los requerimientos de escala, o a los problemas urbanísticos, hasta la fecha ya generados, que acumula, especulando, para ello, con tres quinquenios de crecimiento sostenido, ininterrumpido, del PIB municipal, regional y nacional, y la creación de actividad y empleo capaz de reducir significativamente el desempleo, recuperar la población perdida, y ocupar, sustentar y proporcionar solvencia económica a nueva población migrante adicional, que supla la ausencia de crecimiento propio vegetativo, en cuantía no inferior a ¡350.000 habitantes!, que sobrevendría a la entrada en vigor del nuevo Plan, a partir de 2016, y durante su nueva dilatada vigencia, que para estos sectores llegaría a acumular, desde su primer avance en 1993, y aprobación inicial de 1995, más de 40 años, población y crecimientos que habrían de añadirse, a las que dieran justificación, a otras tantas operaciones urbanísticas, de impresionante capacidad, aún por emprender o consolidar.  

Capacidades Cuatrienales 1993-2013

Hasta alcanzar tan definitivos grados de inejecución, por sobredeterminación urbanística del crecimiento, la ciega escalada de formulación consecutiva de instrumentos de pormenorización para la transformación del rústico en urbano, produjo los siguientes ritmos cuatrienales de capacidad, con grados de sobredeterminación e  inejecución progresivos, que prosiguieron, sin detenerse, incluso ya alcanzado el crac y colapso  inmobiliarios de 2009:

Cuatrienio PG85, 1993-1997:
       Montecarmelo+Tablas+Sanchinarro+Carabanchel = 47.519 viviendas

Cuatrienio PG97, 1997-2001:
       Barajas+Vallecas+Butarque+ArroyoFresno = 33.882 viviendas

Cuatrienio PG97, 2001-2005:
      Cañaveral+Valdebebas+Ahijones+Berrocales = 64.135 viviendas

Cuatrienio PG97, 2005-2009:
      Valdecarros = 48.000 viv

Cuatrienio PG97, 2009-2013:
     Cerros+Centralidad-Este = 27.600 viviendas

Del 3º Cuatrienio del PG1985, aprobados en 1995, tras 18 años, quedan aún parcelas inedificadas en Montecarmelo y las Tablas, para cerca de 2.000/47.519 viviendas.
Del 1º Cuatrienio del PG1997, aprobados en 1999, tras 14 años, quedan aún parcelas con edificación por concluir o inedificadas, para más de 11.000/33.882 viviendas.
Del 2º Cuatrienio del PG1997, aprobados en 2003/2005, tras 8 años, quedan aún parcelas por urbanizar, con edificación por iniciar o inedificadas, para más de 59.454/64.135 viviendas.
El 3º y 4º cuatrienios, tras 6 y 2 años de sus aprobaciones, aún no han iniciado la transformación.

2003, el año clave de producción de los “PAUs”, y de formalización de iniciativas de transformación de rústico, del “crecimiento al límite”, hoy aún inemprendidas o incompletas, que desbordaran las necesidades, no fue un año más. Fue el año en que el crédito y el consumo entran en aceleración, el boom inmobiliario se tornará acentuadamente especulativo, los productos financieros de ocultación de riesgo proliferaran, se hundirán los tipos de interés, y se desatará la ya irrefrenable euforia, hasta el punto de colapso en 2007, y el reconocimiento del daño sistémico en 2010.

Hacia finales de los 90 las generaciones más numerosas de madrileños, las nacidas del “baby-boom” y el éxodo rural, las que alcanzarán las edades de jubilación en el periodo del plan revisado -2016-2035-, alcanzaban y retrasaban las edades de emancipación, nutriendo las demandas de nuevos barrios, satisfechas en los “PAUs”,-95-99-, en la 1ª década del 3º milenio.

Con la producción habida, hoy disgregada y dispersa, ni siquiera habrían podido consolidarse, en su integridad, los barrios concebidos en 1989, en la revisión del programa de actuación en el primer cuatrienio de vigencia del PG1985, “los PAUs”, planteados en el avance de revisión de 1991, y finalmente tramitados  en 1993, mediante modificaciones de PG1985, ejecutados en el despegue del boom, incorporando al mayor, Vallecas, al 1º cuatrienio del Plan-1997 revisado. La total integridad del colosal “Crecimiento al Límite”, ha excedido largamente de las posibilidades de crecimiento urbano constatadas, sin que tan tremendo hecho haya proporcionado al Avance las reflexiones sobre la entidad y alcance de lo sucedido, consecuentes.

¿Planes de transformación sin crecimiento?

Sin necesidad de excluir apuestas estratégicas de aún más largo plazo, ni futuros urbanizados para la corona municipal metropolitana, las constataciones aportadas por la espectacular disponibilidad de crédito, alza de precios y afluencia migratoria, de la irrepetible década, culminada en 2009, habrían de conducirnos y situarnos en la inexcusable mejora de los fundamentos de las nuevas previsiones de realización, entre 2016 y 2035, de lo que no fue posible realizar entre 1997 y 2013, y en las consecuencias de ficcionar, mediante instrumentos ejecutivos para la transformación, y no por libres exploraciones o ensoñaciones utópicas, futuros no pronosticables, que propicien la ocultación de riesgos, en lugar de su conocimiento por constatación de necesidades atendibles, y muevan a comprometer inversiones, endeudamientos, regimenes jurídicos, y transformaciones urbanísticas, que no cabe completar, culminar, ni consolidar, o para las que no haya retorno, por falta de mesura o medida.

¿Cuáles son, o han sido, los beneficios o las motivaciones para anticipar planes de transformaciones y crecimientos urbanísticos, a las constataciones de crecimientos poblacionales o económicos,  efectivos, consolidables?
¿Pueden los planes de crecimiento, sin crecimiento, generar crecimiento o ruina?

Algunos Problemas Urbanísticos  de transformar sin crecimiento

Cada uno de los 7 sectores,  aún por habitar, edificar o urbanizar, con plan parcial aprobado, en la jurisdicción madrileña de la 1ª corona metropolitana, ofrece su particular problema urbanístico en el repertorio de los originados por el grado de transformación producido en ausencia de crecimiento poblacional o económico.

Cuando la serie de crecimientos precedentes, incorporados al NPG97, los 6 nuevos barrios originados mediante PAUs, establecidos por modificaciones ¡puntuales! del plan de 1985, avanzados por la revisión iniciada en 1989, tras su primer cuatrienio de vigencia, concretada en el avance de revisión de la alcaldía Sahagún, de 1991,  formulados en 1993 y aprobados entorno a 1995, o pospuesto a 1999, se encuentran aún hoy, tras 18 años, por culminar, la mitad de ellos, su consolidación, Montecarmelo, 8.547, con problemas de empadronamiento y un 15% por promover, Arroyo Fresno de 2.754, que iniciaría su edificación en 2014, y el gigante Vallecas, de 28.000 viviendas, con 3.000 aún hoy por terminar, y 4.000 aún hoy por promover, en 2003-2005, hace 10 años, son abordadas, contemporáneamente, en esta 1ª Corona Metropolitana, la urbanización para casi 50.000 viviendas, como unidades de ejecución únicas, de 12.500, 14.000 y 22.235 viviendas.

Valdebebas -12.500-, ya urbanizado, el único con edificación terminada, consolidará, en 2014, la edificación de menos de 4.700 de sus 12.500 viviendas, ya urbanizadas, menos de un 40%, casi en su totalidad protegidas,
Cañaveral -14.000-, ya urbanizado, el único no afectado por las sentencias, con menos de un 20% de sus 14.000, apenas iniciadas en 2013, todas protegidas, no consolidara ocupantes hasta 2015, somete a revisión su espacio de centralidad comercial.

En los ya urbanizados, con dificultades para la promoción de edificación en tamañas magnitudes o sin precios asequibles de protección pública, las inversiones hundidas, en perdidas, sin rendimiento, retorno ni circulación próximos, gravan, ineludiblemente, a sus financiadores y la viabilidad y precios de las promociones por emprender, y a las capacidades de reinversión cautivas.
La dispersión de lo consolidado y la falta de edificación y residentes en urbanizaciones de tamaño distrital, someterán a sus nuevos residentes a un indeterminado periodo de no ciudad, un distrito discontinuo, débilmente habitado, sin perspectivas próximas de consolidación, con sobrecostes de los servicios públicos, e imposible implantación de dotaciones publicas o privadas sostenibles.
Con las edificaciones que hoy se promueven en ámbitos que solo podrán consolidar en 1/3 de su capacidad urbanizada, postergada la edificación de los 2/3 por edificar, podían haberse formado uno o dos barrios, completamente consolidables.

Berrocales -22.235-, más acentuadamente, y el propio Ahijones, -15.400-, mas débilmente, con el 100% de la urbanización iniciada en 2007, interrumpida, sin concluir ni reemprender, podría haber consolidado y completado un barrio con la inversión hundida en urbanización, ni completada, ni completable en un futuro próximo. La transformación del precedente estado rural es en ellos irrrecuperable. Los intentos de retomar la producción en 4 fases van acompañados de una profunda retrocesión del proyecto urbanístico de edificación por manzanas, con la multiplicación por 4 de las fracciones o unidades adjudicables y la división en 4 de los tamaños de promoción resultantes para satisfacer la participación de todos los propietarios en cada una de las 4 fases, con deterioro del resultado urbano y el producto inmobiliario general.
Las inversiones hundidas, en perdidas, cautivas, sin rendimiento, retorno ni circulación próximos gravan, ineludiblemente, a sus financiadores, limitando y restringiendo sus posibilidades de reordenación y adecuaciones al presente o futuros, y la viabilidad del desarrollo y la de los precios y promociones por emprender, y las capacidades de reinversión cautivas.

Valdecarros -48.000-, Los Cerros -15.000-, y la Centralidad del Este -12.600-, 75.600 viviendas, 200.000 habitantes, con órganos de gestión constituidos y detalladas ordenaciones aprobadas, desconectadas de necesidades o demandas productivas viabilizadoras, presentes y aún futuras, convertidos en activos inmobiliarios en perdidas, que accedieron al régimen urbanístico activador de la elevación de valores de garantía financiera e hipotecaria, hoy hundidos, y durablemente ilíquidos e irrealizables, bloqueando todo proceso de revisión y reestabilización productiva.

Sugerencias al AVANCE RPG97


1.    No renunciar a concebir y concertar la mejor estrategia y el mejor futuro para la corona metropolitana en la jurisdicción municipal, ni a mensurar y escalar el crecimiento, con las revisiones que merezca.

2.    Introducir consideraciones estructurantes de escala y requerimientos de escala, y de gobierno de escala, en las ordenaciones metropolitanas, de suficiencia urbana, dimensión de ciudades completas, -new-towns-,  y/o distritos completos autosuficientes.

3.    Identificar, reconocer e inventariar los problemas urbanísticos derivados del emprendimiento inconcluible, descontextualizado y sobredimensionado.

4.    Estudiar y analizar las Limitaciones al emprendimiento simultaneo de transformaciones urbanísticas, inconcluibles, o que no puedan culminarse, o no puedan, con verosimilitud, acreditar que puedan consolidar piezas urbanas completas, o partes congruentes de ciudad consolidada, en plazos biográfica o poblacionalmente asumibles.

5.    Vincular las transformaciones urbanísticas de dimensión distrital o suficiencia urbana, a la efectiva existencia de pobladores, a sus capacidades económicas, origen y características sociales.

6.    Establecer la acción pública para consolidar, equilibrar y completar lo ya emprendido, rescatar lo inemprendible, y determinar la revisabilidad de lo no realizado ni realizable.

7.    Valorar la formación de grandes espacios libres de edificación, forestables, estructurantes, de escala metropolitana, interiores a la aglomeración metropolitana de la 1ª corona, en la jurisdicción madrileña, de 15 a 20 Km2, favoreciendo la compacidad de las áreas ocupadas por la edificación.

8.    Si la sostenibilidad tienen ya, condición legal de estructurante, no cabe mantener ni perseverar en su vulneración por lo pormenorizado, y su evaluación  y adecuación, habrán de integrar los contenidos del Plan.

9.    Integrar los indicadores de crecimiento, poblacional, de empleo, económicos y urbanos,  y de flujos de producción y transformación urbanística, desde el otorgamiento de regimenes urbanísticos, hasta la ocupación y utilización de lo edificado, entre los de condición legal estructurante y de seguimiento del Plan, conforme al proyecto de nuevas NNUU, y al Plan de estructura.

Serafín Sardina Vázquez. Arquitecto COAM 7538

Febrero 2014





miércoles, 19 de febrero de 2014

Sugerencia a las Normas Urbanísticas propuestas en el Avance del PGOUM de Madrid

El avance del PGOUM  en la propuesta de Normas Urbanísticas en ningún caso hace referencia a la definición de vivienda exterior.

Las políticas municipales y la intervención constructiva y promotora lucrativa privada definen y defienden sus expectativas en la rehabilitación especialmente en la almendra central.

Sugiero que el Avance y posteriormente el documento de Aprobación Inicial incorpore el criterio de vivienda exterior para actuaciones de rehabilitación integral.

El Plan de Ordenación Urbana propuesto es un encendido elogio a las posibilidades de un Madrid mejor, más sostenible, más eficiente, más amigable. En que quedarían estas premisas si los habitantes de este Madrid estarían condenados a vivir en viviendas a patio interior.

En un paseo a vuelo de pájaro por Google Earth se puede observar que el tan mentado barrio de Salamanca alberga en sus manzanas una sucesión innumerable de patios de manzanas con sus correspondientes viviendas interiores.

Esta visión se concatena con el avance de normativa desarrollada en el: Capítulo I Condiciones Generales de la edificación, Sección II Condiciones de Ocupación de Parcela 6. Espacios Libres Vinculados a la Edificación.

d) En los casos de sustitución de la edificación se permitirá la alteración no sustancial de la huella edificatoria del edificio preexistente, para posibilitar una configuración diferente de la edificación que se sustituye. La horquilla de tolerancia de dicha alteración estará definida en las condiciones particulares definidas por la ordenanza correspondiente.

La huella edificatoria del edificio preexistente en la almendra central  descubre una normativa histórica dirigida al máximo lucro a costa de condiciones higiénicas de los ciudadanos.

El punto d) está definido a la inversa de favorecer las condiciones para una  mejor vida de los ciudadanos. Da por buena la huella edificatoria con sus patios interiores y su excesiva edificabilidad y en su caso se “permitirá la alteración no sustancial” por las ordenanzas correspondientes.

Sugiero para el Avance:

·       Se incorpore en su espíritu la normativa vigente que limita con el urbanismo (CTE, normativa de ruido, etc.) y se incorpore la vivienda exterior como una premisa para el derecho de los madrileños a contemplar su ciudad desde su vivienda.

·       Se redacte nuevamente el punto d) porque la huella edificatoria en lo “sustancial” a preservar puede colisionar con la normativa vigente y dar lugar a confusiones y discrecionalidades.

Bibiana Ulanosky

Febrero 2014

martes, 18 de febrero de 2014

Perder Población

Todo Plan Urbanístico General examina la dinámica demográfica para atender a las cuestiones sobre capacidades urbanas de expulsión o acogida de poblaciones, y sus necesidades de transformaciones urbanísticas, y las de ocupación y urbanización de nuevo territorio, consecuentes.

El ahora en periodo de sugerencias y fase de Avance, lo hace de forma paradójica, recogiendo, de una parte, el presente de estas dinámicas, sin extraer, sin embargo, las congruentes conclusiones, pasando, sin más, y sin detenerse a considerar su ya muy significativo alcance, a formular las previsiones que le conducen a perseverar en las insatisfechas determinaciones de crecimiento de 1997, que contradicen las dinámicas observadas, en estos ya más de 16 años, y las necesidades de las poblaciones protagonistas, que se omiten.

Si la incorporación de más de 500.000 migrantes transnacionales, >15% de la población, habida en la década, 2000-2009, es un hecho de extraordinaria relevancia urbanística, no lo es menos la de su continua disminución y perdida en los últimos cuatro años, aún no detenida y en curso.

Los sistemas urbanos, para no perder pujanza, o no entrar en decadencia, necesitan mantener o incrementar su población. Madrid necesita de migración no nacional para crecer, detener la caída de la natalidad y atenuar el invierno demográfico. Conservar y recuperar población, no solo es cuestión de crecimiento económico y de empleo, sino de las políticas urbanísticas que lo prioricen.

Madrid pierde población


El documento de divulgación del Avance, el mas reciente de los editados, publicado a mediados de enero del presente 2014, destinado al acercamiento de su contenidos a la generalidad de los ciudadanos, afirma, -págs. 26/170-, que, “En los últimos años se ha producido un significativo crecimiento de la población madrileña debido, en gran parte, a los importantes flujos de población extranjera (actualmente el 15% de la población total)”, y ello aun cuando el documento de diagnóstico  de 2011, recoge ya, las pérdidas de población habidas en 2010, que cifra en, -14.249 habitantes, y que el “Estudio de Viabilidad y Sostenibilidad Económicas”, más actualizado, registra, -2.2.2-17/60- las pérdidas de las dos anualidades siguientes, 2011 y 2012, a las que habrán de añadirse las del ya concluido 2013, y las por venir en 2014, 2015 y siguientes.




Lo cierto y verdad es esto último, que Madrid vuelve a perder población, al ritmo de un barrio al año, -20.000 hab/año-, en los últimos cuatro, y que aún habrá de continuar, hasta que la recuperación del empleo llegue a ser un hecho.

Tras el periodo de 10 años de auge y recuperación de la población, del Boom, 1997-2000-2009, que siguió al de 21 años de pérdidas, 1976-1996, de la crisis del petróleo, hasta el mínimo de 2.867 miles de habitantes en 1996, de 30 años atrás -1966-, Madrid vuelve a entrar en un proceso de pérdida de población tras el segundo máximo histórico alcanzado en 2009, con 3.273 miles de habitantes, encontrándonos, en este 2014, en el quinto año de la serie de pérdidas, que habrá de continuar hasta tanto no sea efectiva la recuperación del empleo, como una manifestación y consecuencia más de la crisis y el crac inmobiliario.

Con la población mundial en vertiginoso aumento y máxima concentración en las áreas urbanas, con más de 1.000 ciudades de más de 1 millón de habitantes en los próximos 30 años, España ha entrado, además, en regresión demográfica. No es por ello, sin embargo, población migrante transnacional lo que faltará, sino las capacidades de acogerla, emplearla y organizarla, las que muestran fuertes carencias y necesidades de planificación.



El ya largo periodo de 40 años, 1975-2015, que ha seguido al de crecimiento acelerado de la industrialización, lo es de estancamiento y pérdida de población, solo recuperada por la, hasta hoy, excepcional migración de no nacionales, del boom de crédito e inmobiliario, acompañada de la progresiva disminución del tamaño de los hogares y familias, demandantes del  crecimiento físico y extensión habidas.

El contenido propositivo del Avance, opta, sin embargo por excluir de sus consideraciones cualquier escenario de estancamiento demográfico, que tendría por finalizado, en 2015, con su futura entrada en vigor, y concluye, para el periodo de cuatro cuatrienios/mandatos, o tres quinquenios que planifica, tanto desde consideraciones demográficas de 2011, como desde las de el crecimiento del PIB de 2013, un crecimiento medio “sostenido”, demandante solvente de vivienda de 15.000 hogares/año, a lo largo de 16 años consecutivos.

Sugerencias al Avance RPG97

La Revisión que se elabora habría de coordinar y actualizar sus contenidos, a la fecha en que haya de someterse a aprobación, de forma que el registro de la realidad demográfica de perdidas de población, habidas en 2010, 2011, 2012 y 2013, así como las proyecciones alternativas, que de estas se derivan, figuren de forma homogénea, sin omisiones, en todos sus documentos.

Los documentos propositivos de la Revisión habrían de valorar, adecuadamente, el escenario actual, demográficamente recesivo, junto con el de deseable crecimiento futuro, con la consideración de las distintas medidas urbanísticas  diferenciadas, que cada uno de estos escenarios requieren.

No hay, ni ha habido Plan para el tiempo de estancamiento y necesitamos un Plan. En los 16 años del Plan que se revisa, han tenido cabida, un estancamiento, 1997-2000, un auge, 2000-2009, y una recesión 2009-2013. Que menos que planificar los 16 siguientes sin ignorar esta experiencia, inmediata y directa en la que aún nos encontramos.

Serafín Sardina Vázquez. COAM 7538
Febrero 2014

Crecimiento Urbano, Población y PIB

El Plan en Avance desatiende todo escenario de planificación que no sea el de crecimiento económico y poblacional sostenido e ininterrumpido, extendido desde su aprobación, a los cuatro a cinco mandatos/cuatrienios, 2016-2031, para un mundo  inafectado de crisis, para los que se elabora, dejando inabordados los problemas urbanísticos propios y característicos del estancamiento y la falta de crecimiento, ignorando la experiencia reciente de los 16 años en revisión.

El único crecimiento poblacional posible considerado, el de migrantes económicos transnacionales, lo vincula al crecimiento del PIB, en lugar de al del empleo, y extrema la previsión de disminución de tamaño de los hogares, que acentúa, desatendiendo a las capacidades económicas de estas poblaciones. Cualquier otro escenario, para tan dilatado periodo, carece de previsión urbanística.

No ofrece justificación al dilatado periodo de planificación elegido, de más de cuatro cuatrienios, en tiempos aún tan cambiantes, de orientaciones por asentar y consolidar.

Alcanzar un grado o cantidad de anticipación suficiente sobre las evoluciones demográficas, económicas y de precios, y duraciones de la producción urbana, tiene que ver con los tiempos de su manifestación y la duración de los procesos de producción que hayan de darlas respuesta.

La mejora de la producción urbana que la planificación se propone, no necesita vislumbrar ni determinar futuros a tan largos plazos, que abunden en su incertidumbre, sin aportar mejoras productivas.

DEMANDA FUTURA DE VIVIENDAS Y DE SUPERFICIE CONSTRUIDA PARA ACTIVIDADES ECONOMICAS. Estudio de Viabilidad y Sostenibilidad Económica. Avance –EVySE-Av-RPG97

Previsiones cuantitativas. El modelo de previsión.

“El documento de AVANCE –EVySE-2.2.5 A-21/60-,  cuantifica la demanda futura de viviendas y la de superficie construida para actividades económicas a partir de cuatro parámetros independientes, a saber:
-  Las Tasas de variación del PIB,
La evolución de la productividad aparente,
- La evolución de la superficie ocupada por empleo,
La evolución del tamaño medio del hogar.

“El modelo –de previsión- diseñado, -dice el AVANCE-,  parte de una previsión sobre la evolución del Producto Interior Bruto de la ciudad de Madrid, de la que se obtiene, por una parte, el empleo equivalente a tiempo completo y, en función del mismo, la demanda de superficie construida para actividades económicas, y por otra, la evolución de la población, el incremento de hogares y la demanda neta de viviendas”.



Justifica, el Avance, la adopción de este modelo, en la consideración de que:
“….., los factores extrademográficos llegan a ser más relevantes que los estrictamente demográficos (pirámides de edad, mortalidad, fecundidad etc.) y en el caso de Madrid municipio parece claro que los futuros crecimientos o decrecimientos demográficos van a depender del clima económico general”.

“En cualquier caso, dice el Avance, lo que cabe enfatizar, como idea conductora de todo este epígrafe, es que el clima económico (en concreto la evolución del PIB) es el factor explicativo central de la evolución pasada, y por tanto esperada, de la población, de las viviendas, de los empleos y de la ocupación de edificaciones para actividades económicas en la ciudad de Madrid”.

Con independencia, sin embargo,  de que no quepa, en modo alguno, compartir la exclusión de las migraciones en general, y las de causa económica en particular, de las consideraciones demográficas, y dejando temporalmente de lado las opacidades y carencias de aceptación, de los procedimientos de cálculo expuestos por el Avance, o la convergencia de sus conclusiones con supuestos autónomos y no congruentes, lo que para la ordenación urbanística adquiere mas relevancia es que:

El modelo urbanístico de crecimiento físico, ni puede ser, ni puede resultar, en modo alguno, ni indiferente, ni incongruente, en su concreción reguladora, con las magnitudes globales y escalas del crecimiento considerado, la extensión y duraciones temporales de estas magnitudes y escalas, o los tempos de producción, congruencias que reflejaran y acabaran por poner de manifiesto, la verosimilitud o inverosimilitud, de las previsiones con las que se proponga justificarlo.

“Por otra parte, -dice el Avance-, parece que hay bastante unanimidad en considerar como irrepetibles las tasas de crecimiento del último periodo de auge muy influidas por una hipertrofia financiera que no es previsible, ni deseable, que vuelva a experimentarse en un futuro próximo”.

PIB, crecimiento de empleo y hogares

El Avance de Revisión, construye pues, finalmente, y en definitiva, sus previsiones de extensión y crecimiento territorial, y la viabilidad de estas, sobre las de crecimiento del PIB–OCDE-, y las correlaciones, por el Avance modelizadas, entre este crecimiento del PIB-OCDE- y el de la población y la formación de Hogares, correlaciones a las que cabe hacer las siguientes consideraciones:

La única hipótesis o escenario analizado por el Avance es, sin embargo,  la de un crecimiento sostenido del PIB, de 3 quinquenios -2016-2031-, hoy no sustentada por ningún análisis fundado de la evolución de la encomia mundial a tal plazo, ignorando que en la experiencia de los 16 años de vigencia del Plan que se revisa han tenido cabida, un estancamiento, 1997-2000, un auge, excepcional, 2000-2009, y una recesión sistémica 2009-2013, aún inacabada. Que menos que planificar los 16 siguientes sin ignorar esta experiencia.

Las correlaciones que la modelización del Avance establece entre población, empleo y PIB, basada en el antecedente periodo de burbuja, con PIB creciendo con crédito y producción inmobiliaria en expansión, no son aplicables a el deseable crecimiento, aún no manifestado, basado en sectores no inmobiliarios y sin expansión del crédito.

Crecimiento económico, crecimiento del empleo y crecimiento del ingreso disponible y capacidad de gasto y endeudamiento de las familias y hogares, guardarían distintos tipos de correlación con el crecimiento del PIB, sin que, en ningún caso, crezcan o se deterioren al unísono. Desde mediados de 1980, la relación entre crecimiento y ocupación se encuentra rota, ya no hace falta más ocupación para generar más PIB.

La migración económica, regular, no la que intenta tener lugar a través del estrecho, Ceuta, Melilla, o Lampedusa, es dependiente de la creación y oferta de empleo y de la disminución del paro. No es la recuperación del PIB, sino la del empleo, la determinante de las migraciones económicas, y los crecimientos de estos, PIB y empleo, pese a sus evidentes correlaciones, no son lo mismo.

Para que la migración económica masiva regular, la que pueda restablecer el crecimiento demográfico, vuelva a tener lugar, la tasa de paro habría de reducirse del >26% actual, a <10%. El mercado de trabajadores esta limitado, además, por la reducida movilidad, derivada del vínculo a la zona de residencia en propiedad del trabajador.

El empleo depende de la estructura de valor del PIB, y de los costes laborales. Economías como la española presentan una estructura de PIB de valores bajos y medios, y la muy exigente, por globalizada, competencia en costes salariales, reduce directamente el ingreso disponible y las capacidades de pago inmobiliario de los hogares.

España tiene un PIB con baja participación de innovación y  muy elevada de actividades estacionales. 1/3 del PIB procede de la construcción+turismo+hostelería+automóvil, sectores, salvo el del automóvil, de elevada estacionalidad, y temporalidad, que prefiguran un mercado de trabajo muy cíclico.

Esta economía solo ocupa población activa cuando hay altos índices de crecimiento, y cuanto mas se crece, más se crea. Construir, o no, una vivienda supone crear, o no, 2,5 empleos. Este modelo necesita crecer a tasas >2% para crear empleo, tasas de crecimiento ni pronosticadas ni alcanzables en la situación actual. El crecimiento de la salida de la crisis, no será ya general, y quedará limitado a ciertos subsectores.

En la primera década de este 3º milenio, el PIB aumentó por el crecimiento de la deuda, por el endeudamiento de financieros, empresas, familias y gobiernos, por encima de sus capacidades de obtención de ingresos. El BOOM de crédito, iniciado en 2001,  “financiero>inmobiliario>bancario>bursátil>crediticio>asegurador”, detuvo el aumento de paro a costa de endeudamiento

El sustento del crecimiento en el consumo, y el del consumo en el endeudamiento, esta limitado por el agotamiento de las capacidades de endeudamiento de Estados, Empresas y Hogares, que determinaron su suspensión y parálisis. El endeudamiento de financieros y empresas dificulta la concesión y obtención de financiación, agravando y prolongando la crisis y la recuperación del empleo. La vía para ahorrar recursos y reducir el endeudamiento es el aumento de productividad, con utilización cada vez menor del factor trabajo, cada vez menos necesario.

Desencadenada la crisis en septiembre de 2007, la aceptación de su envergadura sistémica no llega hasta mayo de 2010. Hay amplios registros y consensos sobre las duraciones históricas de crisis, no coyunturales, sino de naturalezas sistémicas, no inferiores a 8 ó 12 años desde que son abordadas. Se discute y conjetura, aún, sobre las recuperaciones del crecimiento del PIB en, “V”, “W”, “U” ó “L”.

Extender y elevar el periodo de previsiones programables, de dos a más de cuatro cuatrienios, es, en estas circunstancias, y  desde estos puntos de vista, completamente innecesario e  infundable, salvo para adoptar y justificar hoy, para tan largo plazo, el régimen urbanístico que active o se proponga conservar, valores inmobiliarios especulados.

Lo paradójico es que la revisión no aborde el aprendizaje y reflexión sobre lo revisado, la experiencia habida de 16 años de vigencia, en cuanto los hechos han mostrado infundado e irrealizable, las previsiones forzosamente inejecutadas, en su coincidencia y concurrencia con el mayor e irrepetible auge habido, y la naturaleza y envergadura de los problemas que de su inejecución, interrupción, e imposible compleción, se derivan, y que permanecen aún irreconocidos e indiagnosticados.
  

Sugerencias al AVANCE RPG97

La proyección y duración temporal de determinaciones urbanísticas que planea el Avance ha de responder a los tiempos de producción material y urbanística de las certezas hoy establecibles, sin extenderse, innecesariamente, a periodos impronosticables, concretando  los criterios y plazos para su ratificación o revisión.

Las previsiones de crecimiento de la territorialidad urbana, solo cabe referirlas a las de crecimiento de empleo, determinantes de la migración económica, y la formación de hogares, y a las capacidades de pago y endeudamiento de las poblaciones a las que se dirijan.

Los distintos y comunes problemas urbanísticos, de máxima envergadura, aún inabordados, que hoy presentan las áreas de crecimiento incompletas, inconsolidables o inejecutadas, habrían de ser, expresamente identificados y diagnosticados.

La experiencia vivida, en la que aún nos encontramos, de los 16 años de vigencia del Plan que se revisa, en los que han tenido cabida, un estancamiento, 1997-2000, un auge, excepcional, 2000-2009, y una recesión sistémica, 2009-2013, aún inacabada, y sus consecuencias, no pueden ser ignoradas, y han de integrase en los saberes y fundamentos del nuevo plan, limitando sus proyecciones, y sin pretender que los escenarios del nuevo periodo de 16 o 20 años al que se dirige, sean en exclusiva, de crecimiento sostenido ininterrumpido, y excluyan tiempos de estancamiento o de nueva recesión.

Serafín Sardina Vázquez. COAM 7538
Febrero 2014


Vivienda Social, Vivienda Constitucional

Desde los 80, en las 3 últimas décadas,  la promoción de vivienda social, vivienda de precio limitado o con protección pública, sólo tiene lugar sobre las reservas urbanísticas de suelo determinadas por las ordenaciones generales, en actuaciones de nueva urbanización, o sobre las cesiones de suelo público, generado por transformaciones urbanísticas de iniciativa pública, o de patrimonios públicos, o en barrios de promoción pública, o en la promoción pública directa, mediante las que se han hecho efectivos un importante y relevante número de derechos constitucionales de los madrileños. Los Barrios de promoción pública, son piezas insustituibles y destacadas de la historia y los tejidos urbanos madrileños.

La promoción de vivienda social, la oferta de vivienda a precios limitados, adecuados a las rentas de la población, ha resultado, sin embargo, cuantitativamente insuficiente, para detener la salida y pérdida de hogares y población joven del municipio, profusamente identificada y diagnosticada, a la que el municipio parece encontrarse resignado, sin síntomas de apreciación de su prioridad frente a otras exigencias inmobiliarias.

Restringidas o abandonadas las transformaciones y promociones de iniciativa pública, la provisión de suelo para la promoción de vivienda social ha quedado limitada al crecimiento urbano, y a las porciones de la edificabilidad residencial, reservadas para la protección pública, que al no constituir barrios o unidades de ejecución independientes, dependen de la transformación de suelo para el conjunto de usos urbanísticos comprendidos en sobredimensionados sectores completos, hoy paralizados.

El crecimiento urbano atiende tanto a los demandantes de mejora residencial, que la ciudad consolidada no satisfaga, como a los de rentas insuficientes para los precios inmobiliarios que  la ciudad consolidada exija, donde no opere la reserva de edificabilidad para la protección pública.

La deflación salarial, la deflación interior, derivada de la imposible devaluación monetaria, el elevado y prolongado paro, y el ajuste de precios inmobiliarios a sus fundamentos productivos, forzada por la reestructuración y rescate bancarios, definen el marco de planificación urbanística de la vivienda social, hasta que la recuperación de la economía restablezca el empleo y la financiación inmobiliaria.

El Avance presentado, muestra una alarmante omisión de previsiones de determinación sobre estas materias, que parecen no formar parte de su actividad planificadora.

La Vivienda Social en el Avance RPG97.

Los documentos propositivos del Avance, Presentación de 32 páginas, Memorias de la Ordenación Propuesta, volumen 1 de 330 páginas, y volumen 2 de 188 páginas, y Estudio de Viabilidad y Sostenibilidad Económica de 60 páginas, no utilizan, “ni una sola vez”, la expresión, “vivienda social”.

La expresión “vivienda protegida”, vivienda de protección, o vivienda con protección, aparece en la Memoria de la Ordenación Propuesta, una sola vez, -págs. 84/188-, en volumen 2, para referirse a la actual ordenanza 11ª, a sustituir por la nueva de Regeneración e Intervención, y en el volumen 1 en dos únicas ocasiones, para referirse a la misma ordenanza 11ª, págs. 103/330, y al modelo heredado págs. 49/330, y en el Estudio de Viabilidad, en dos ocasiones págs. 18y19/60, en el relato del mercado residencial 1997-2013 y las licencias concedidas. En los documentos de diagnostico los calificativos social o protegido de las viviendas, aparecen escasamente y solo para relatar el pasado urbano, rico en estos contenidos.

Otro tanto cabe decir de las expresiones “acceso a la vivienda”, que aparece una sola vez, págs. 48/330-V1, referida al modelo heredado, y “vivienda pública”, págs. 266/330-V1, en la descripción del equipamiento social, o “Red de viviendas Públicas”, que aparece una única vez, págs. 144/330-V1, para referir el articulo 36 de la LSCM que las establece.

Si los silencios, omisiones y ausencias, proporcionan, también, identidad a los planes, en materia de vivienda social, de vivienda constitucional, de acceso a la vivienda, estas ausencias resultan hoy, identidad del plan que se avanza, presentándonos un urbanismo que se produce al margen de estas materias, que omite, que no necesita, ni quiere, decirlas ni hablarlas.

Políticas de Vivienda en las Estrategias Municipales.

El Plan en Avance, que dice tomar sus enfoques y contenidos estratégicos de los documentos e instrumentos de estrategia desarrollados por el Ayuntamiento de Madrid, y, entre ellos, del documento “Futuro Ciudad Madrid 2020”, elaborado entre 2009 y 2011, omite planteamientos y contenidos, que el plan de estrategia si refiere y aborda. El documento municipal, de reflexión estratégica, al que se somete el Avance, no omite, en definitiva, como si hace el Avance, contenidos, reflexiones y acciones de Políticas de Vivienda, con el sentido estratégico consecuente, e indisociables, a la calidad residencial y a la cohesión social.

La Vivienda Protegida, determinación estructurante.

El Plan, que se propone de “estructura”, en el sentido de enfatizar su especifidad en la adopción de determinaciones, en sentido jurídico, “estructurantes”, renunciando, incluso, a comprender, compendiar, recapitular, sistematizar, unificar, refundir, o recopilar, otras determinaciones, las pormenorizadas, vigentes a su adopción, omite, en sus avances de ordenación,  todo lo relativo a la determinación, esta sí, “estructurante”, en el estricto sentido jurídico, establecido en el artículo 35 de la LSCM, de la proporción de la edificabilidad residencial, que haya de sujetarse a un régimen de protección pública de la vivienda, que habilite a las administraciones públicas para limitar su precio, “establecer su precio máximo en venta, alquiler u otras formas de acceso a la vivienda, como el derecho de superficie o la concesión administrativa”, tal como establece la legislación básica estatal, artículo 10 TRLS 2/2008, y que esta misma disposición legal fija, en un mínimo del 30% para las transformaciones de suelo rustico, y un mínimo del 10% para las transformaciones de suelo urbano, sometiendo la localización de las reservas de suelo, en las que haya de materializarse, al principio de cohesión social.

El Avance se limita a incluir en sus diagnósticos referencias estadísticas a la proporción de edificabilidad residencial, materializable en las actuales reservas de suelo para viviendas con protección pública, resultantes de las ordenaciones aprobadas bajo la anterior redacción de las disposiciones autonómicas, superiores al actual mínimo estatal y autonómico, sin evaluación alguna de su suficiencia o insuficiencia, por referencia a las rentas e ingresos disponibles más generales de la población a que se destine, y a las capacidades, accesibilidades y esfuerzo de pago, que de los precios inmobiliarios resultasen, y sin mención, de ninguna clase a las transformaciones en suelo urbano. Las Fichas de ordenación de los sectores, que el Avance del Plan propone, carecen, igualmente de información sobre estas determinaciones, “estructurantes”, y su concreción pormenorizada o pormenorizable.

La Vivienda, Objeto Constitucional.

El Plan que se avanza es pródigo en acopios y exposición de principios y objetivos, abstractos, faltan los más concretos y cuantitativos, señalando en ocasiones como propios los que se encuentran dictados por disposiciones generales,  lo que hace más llamativa, si cabe, la ausencia de los más consolidados, nucleares y durables, los principios, mandatos y objetivos, constituyentes y  constitucionales de 1978, los “principios rectores de la política social y económica”, capitulo III titulo 1º, y el insustituible referente de la actividad urbanística, artículo 47 de la constitución española, junto con el 45 y el 46, de obligado, en esta ocasión, recordatorio:

“Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación.
La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos”.

El expresivo mandato constitucional, inequívoco, a los poderes públicos, para “establecer”, “las normas”, y “regular la utilización del suelo”, como medios de “hacer efectivo” el derecho constituido, afecta y se dirige, entre otros, a las corporaciones locales, en el uso y ejercicio de las potestades públicas, constitucionalmente conferidas, para formar y formular, “instrumentos de ordenación del territorio”, que norman y regulan, que están legalmente habilitados y tiene legalmente atribuidas, las capacidades jurídicas, que mediante ningún otro instrumento cabe ejercer, para hacer efectivo el derecho constituido.

Plan General y Mandato Constitucional

Es el instrumento de ordenación general municipal, y no otros, el que tiene la capacidad, el mandato y la responsabilidad, de evaluar y establecer las necesidades de la población determinantes de las decisiones de transformación urbanística, que así lo justifiquen, y entre ellas, la de la proporción de la edificabilidad residencial que deba limitar su precio para adecuarlo a las rentas generales de la población, en cuantías, coincidentes o superiores a las mínimas, legalmente determinadas, para “hacer efectivo” el mandato constitucional, así como la adecuación de sus emplazamiento y tempos de producción.

Es el momento de la formación de instrumento de ordenación general, la ocasión, en que todo ello debe tener lugar, y llevarse a efecto.

Sugerencias al AVANCE RPG97

El documento de proyecto de ordenación general que se someta a aprobación, habría de contener la evaluación de necesidades de vivienda, inseparablemente referidas a las “capacidades económicas” de la población, y a su desarrollo temporal, congruente con las previsiones y determinaciones de transformación urbanística que se proponga establecer, mantener o ratificar, justificando su viabilidad económica, “en dichas capacidades”, y justificando la adopción de la determinación estructurante relativa a las proporciones de edificabilidad residencial para las que se establezcan la protección pública que limite su precio para adecuarlo a las rentas de la población, en cada una de sus etapas de desarrollo.


Serafín Sardina Vázquez. COAM 7538

Febrero 2014